Ganemos confianza en nosotros mismos.
Publicado por Desconocido a las 9:01 | Educacion y Cultura | 10 Comentarios | Enviar
Ganemos confianza en nosotros mismos.
Nuestro mundo actual está lleno de situaciones que nos provocan inseguridad. Nadie tiene asegurado su empleo, sabemos que en el momento menos pensado nos pueden despedir. La violencia, que pareciera fuera de control nos preocupa constantemente, salimos de nuestras casas y no sabemos si regresaremos. Si a lo anterior le agregamos los terremotos, que nos puede agarrar en curva en el ascensor, en el noveno piso. Los vehículos que corren como locos y nos pueden pegar una devanada al atravesarnos la calle. Los buseros que se suben hasta en las aceras para tratar de sobrepasar al otro bus.
Hay quienes llevan los miedos hasta los extremos. Le temen a los extraterrestres, que lo puedan secuestrar y hacerle inconfesables experimentos. Hay quienes temen a los rayos y se meten debajo de la cama cada vez que hay una tormenta eléctrica. Conozco señoras que no salen de su casa si no leen antes el horóscopo, para saber que le dictan los astros para ese día. Hay quienes le tienen miedo a las enfermedades, se les imagina que cualquiera los puede contaminar de algo y se aíslan para sentirse seguros. La lista de miedos puede ser interminable.
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Y esto en que parte va...
La verdad es que si bien nuestras sociedades son inseguras, esto siempre ha sido así. En cada momento de nuestra historia ha habido suficientes razones para que la gente tenga miedo. Imaginémonos que hubiéramos nacido en la edad media, tendríamos muchas mas razones para temer. Por lo tanto, que nos digan que somos inseguros y temerosos por culpa de la sociedad moderna, puede ser un buen pretexto pero en el fondo no es cierto.
En todas las épocas ha habido miedosos, inseguros y tímidos. Pero también en todas esas épocas ha existido mucha gente que aprende a vencer el miedo, la timidez y los temores. Esa es la gente que triunfa, la que sale adelante y por sobre todo, la que vive feliz y con mas tranquilidad.
El punto es ¿cómo vencer los temores? Sin ser psicólogo, ni mucho menos, puedo decir, que solo ganado confianza en nosotros mismos podemos derrotar los temores infundados, aprender a controlar los miedos que tienen razón de ser, y salir adelante en la vida.
Todos nuestros problemas los podemos dividir en dos grupos: Los que tienen solución y los que no tienen solución. Si un problema tiene solución ¿Porqué afligirnos? Busquemos la salida y problema resuelto. Si no tiene solución ¿Porqué afligirnos? Con afligirnos no lo vamos a resolver. Los problemas son como las nalgas, todos las tenemos, pero no nos gustan que nos las toquen.
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Si no compran no mayugen *** Mayugar: Volver aguada la fruta de tanto tocarla.
Los miedos y temores si bien son parte de la personalidad de cada individuo, tiene además una conexión social. Es decir no son solo un problema individual, son también un problema social. La sociedad puede en determinados momentos ser promotora de miedos. Los grupos dominantes a lo largo de la historia han usado ese recurso para mantener dominada la población y así mantener sus privilegios.
Los antiguos reyes le hacían creer a sus pueblos que ellos reinaban por voluntad de Dios. La corona siempre era aliada de la religión. Usaban los fenómenos naturales (eclipses, terremotos, epidemias, erupciones volcánicas, etc) para cimentar el miedo. Actualmente esto ya no es posible en la misma forma en que lo hacían antes, pero siempre usan modernas técnicas para mantenernos en el temor y la sumisión.
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Basta con ver un noticiero de la televisión, para que sintamos miedo de salir a la calle. Nos hacen creer que nada podemos hacer para cambiar el “estado de cosas”. Me impacta mucho cuando oigo a mucha gente decir “que solo Dios” puede cambiar las cosas. Solo Dios puede terminar con la violencia. Solo Dios puede resolver los problemas sociales y económicos que padecemos. Esto es un reconocimiento de nuestra propia incapacidad. Anulamos nuestra potencialidad como seres humanos y terminamos sentados o rezando para que Dios haga lo que nos corresponde hacer.
Recuerdo un dicho popular que decía “a Dios rogando y con el mazo dando” significa que si bien debemos de confiar en Dios y pedirle ayuda, pero también nosotros debemos de poner de nuestra parte y hacer algo. Si un hijo se enferma, debo pedirle a Dios por su salud, pero también debo de darle la medicina al cipote y cuidarlo, con ambas ayudas de seguro sanará.
La solución está en ganar confianza en nosotros mismos, en saber cuales son nuestras potencialidades, nuestros puntos fuertes. En comenzar a perder la timidez. Para ello debemos de asumir una nueva actitud ante la vida. Propongámonos resolver esos viejos problemas que andamos cargando desde hace tiempo. No tengamos temor de decir lo que pensamos, pero no nos atrevemos a decirlo por temor a ofender o a que nos miren mal.
Si en el trabajo el jefe nos grita o nos trata mal, digámoselo con educación y serenidad, todos nos merecemos respeto. Pero también tratemos con respeto a los demás. Esto es importante pues los miedosos y temerosos, se arrodillan ante sus jefes y superiores, pero son déspotas en el trato a sus subalternos, a sus esposas o a sus hijos.
Si va de compras a una zapatería no tenga miedo de medirse veinte pares de zapatos y si no le gusta ninguno no comprar nada. Usted no está obligado a comprar lo que no le gusta. Si va a un restaurante y lo tratan mal, no deje propina y de forma decorosa haga saber su malestar. Con educación y respeto exija su cambio completo al busero, no le permita que le robe su dinero.
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Es que nadie me mira
Lo anterior no significa que se vuelva malcriado, agresivo y ofensivo, siempre hay una forma adecuada de expresar lo que pensamos, de hacer saber nuestro malestar frente a algo o alguien. Las personas seguras de si mismas siempre consiguen lo que quieren y con buenos modales. Por ello los temerosos y miedosos los envidian, pero desearían ser como ellos.
El miedo a perder el trabajo, no va a evitar que nos despidan, al contrario, si somos seguros y pensamos que también podemos trabajar en otra parte, lo seguro es que trabajaremos mejor y esto evitará que nos pongan en la calle a la hora del recorte de personal. Si de todos modos nos despiden, con una actitud positiva es mas probable conseguir otra forma de ganarnos la vida.
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Y si me hechan????
Si creemos que perderemos un amigo por dar una opinión, ese no es un verdadero amigo. Los amigos de verdad nos escuchan con respeto y simpatía, los amigos de verdad saben que se puede mantener la amistad con diferencias de por medio. Además no somos moneditas de oro, para caerles bien a todos. Si no opinamos por temor a perder una amistad, los demás nos verán como retrazado mental. Los que siempre dicen sí a todo, son mal vistos, nadie los respeta y terminan siendo los bufones del grupo.
Como conclusión, no tenemos mas alternativa que enfrentar la vida, salgamos a la calle sin temor, la vida solo se vive una vez, pero nadie sale vivo de ella. Dentro de cien años todos estaremos muertos, y nuestros tataranietos ya ni nos recordarán. ¿O sabe usted el nombre de su tatarabuela? Por ello aprovechemos cada instante que estamos vivos. Si existe otra vida, lo mas seguro es que estaremos mejor si vivimos en paz con nosotros mismos. Recuerde que a los pendejos ni Dios los quiere.
Mañana puede ser demasiado tarde, empiece hoy mismo
San Salvador, Jueves, 23 de Junio de 2005.
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